En iglesia sinfonía creemos que nuestras contribuciones o diezmos voluntarios son una extensión de nuestra adoración y reverencia hacia Dios. Sus aportaciones están destinadas a ayudar a la iglesia a marcar la diferencia en la vida de otros.

Durante nuestros servicios, no levantamos ofrendas, sino únicamente le recordamos las formas en que puede contribuir voluntariamente y con alegría.

2 Corintios 9:6-8.